El presidente Donald Trump dio su visto bueno a las operaciones militares que El Salvador mantiene en Haití para localizar a cuatro aerotécnicos desaparecidos, aunque descartó categóricamente cualquier involucramiento o asistencia financiera por parte de Estados Unidos.
Durante un encuentro con la prensa el sábado 31 de octubre en su residencia de Mar-a-Lago, Florida, Trump confirmó haber sostenido una conversación telefónica previa con el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, sobre el deterioro de la seguridad en la nación caribeña.
«Sí, hablé con él. Me dijo que tiene un gran problema con Haití… Mataron a algunos de los suyos. Le dije: ‘Tú diriges tu país. Tienes que hacer lo que tengas que hacer’», relató el líder estadounidense.
Al ser cuestionado expresamente por un periodista de la cadena Fox News sobre si Washington contempla enviar auxilio logístico o militar a las tropas cuscatlecas en suelo haitiano, Trump desestimó la necesidad de intervención: «Él no necesita ayuda. Está en bastante buena forma».
Un despliegue de alto costo y sin precedentes
Las declaraciones de Trump se producen en medio del mayor despliegue militar salvadoreño en el exterior desde la finalización de misiones internacionales bajo la bandera de la ONU. Tras la emboscada sufrida el pasado 18 de octubre en las afueras de Puerto Príncipe —donde cuatro integrantes salvadoreños de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) fueron retenidos por grupos armados—, San Salvador envió un contingente superior a los 2,000 efectivos.
La cifra representa aproximadamente el 10% del pie de fuerza de la Fuerza Armada de El Salvador. La tropa ha establecido un perimetro fortificado en la comuna de Tabarre y realiza incursiones urbanas con vehículos blindados y helicópteros en sectores bajo control del crimen organizado.
Frente a cuestionamientos de la comunidad internacional, el mandatario salvadoreño confirmó que su administración financia el 90% del presupuesto de la operación con recursos propios, e insistió en un mensaje en criollo haitiano en que la misión no constituye una incursión neocolonialista ni de ocupación.
A pesar de que Trump insinuó durante sus declaraciones la posible muerte de los militares retenidos, el Ejecutivo salvadoreño descartó haber confirmado el deceso de sus connacionales y reiteró su exigencia a las bandas armadas haitianas de devolver a los aerotécnicos con vida para decretar el repliegue inmediato de las tropas.