Inicio / Hoy / Internacionales / Guatemala vota en una consulta histórica sobre la disputa territorial con Belice

Guatemala vota en una consulta histórica sobre la disputa territorial con Belice

“Se supone que históricamente y legalmente, Guatemala es propietaria de todo el territorio de Belice”, recalca en declaraciones a periodistas María Eugenia Mijangos, Presidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Guatemala, que celebra hoy una consulta histórica para que la ciudadanía decida si quiere o no que la Corte Internacional de Justicia de La Haya determine las fronteras de los respectivos territorios.

Vestido con una camiseta de la Selección Nacional, el Presidente de Guatemala, Jimmy Morales, acudió a votar a un colegio electoral con el rostro cansado tras varias semanas recorriendo el interior del país con un claro mensaje nacionalista para convencer a la población de que éste es un tema de “Estado”. “Nosotros no estamos peleando con Belice. Tenemos derecho a reclamar lo que nos pertenece”, ha insistido una y otra vez en los múltiples discursos que ha ofrecido Jimmy Morales.

Este mensaje patriota ha calado hondo en la población, que este domingo ha acudido a votar en una consulta a la que están llamadas 7,5 millones de personas y en la que el TSE espera superar el 15,88 y el 18,55 por ciento de participación de las dos consultas que se celebraron en Guatemala para aprobar reformas constitucionales en este país en 1994 y 1999, respectivamente. En principio, y según acuerdo que firmaron Guatemala y Belice en 2008, ambos países iban a celebrar la consulta el mismo día y con la misma pregunta, si bien en 2015 se modificó y se dio libertad a cada uno de ellos para poder celebrarla en fechas diferentes, tal como ha sucedido.

Mientras que el Gobierno de Guatemala ha tenido prisa por preguntar a la población, el de Belice podría esperar a finales de este año con la ventaja de que ya sabrá el resultado de la consulta en el país vecino.

Este conflicto territorial en el que Guatemala reclama a Belice la mitad de su territorio, concretamente, 12.272 kilómetros cuadrados, incluidas varias islas, se remonta a 1783 cuando la Corona Española otorgó permiso a los ingleses para que explotaran una planta llamada el Palo de Tinte, situada en Belice. Al independizarse Guatemala de España en 1821, los ingleses, con la excusa de explotar la plantación, ya habían invadido todo Belice, por lo que jamás se volvió a recuperar. Desde entonces, el país caribeño se convirtió en una colonia británica hasta 1981, si bien no fue hasta 1991 que Guatemala reconoció su independencia, aunque solo admitió la población y el Gobierno, pero no el territorio.

“Cuando Guatemala se independizó de España, se puede decir que nosotros heredamos los títulos sobre ese territorio”, incide la Presidenta del Tribunal Supremo Electoral, María Eugenia Mijangos.

La línea imaginaria

Actualmente, lo único que divide Guatemala y Belice es la denominada línea imaginaria, que hace la función de frontera. También conocida como Zona de Adyacencia, fue delimitada en 2001 por ambos países con la mediación de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Concretamente, existen tres mojones que marcan los límites, situándose Guatemala al este y Belice al oeste del kilómetro que cada país administra en esta zona única en el mundo. Es una especie de tierra de nadie, por la cual se cuelan muchos campesinos de Guatemala, que incursionan en Belice para cultivar frijol, maíz y pepitoria alegando que no está delimitado dónde empieza y dónde acaba cada país.

Esta situación ha convertido a la zona fronteriza entre ambos países en un área conflictiva, que ha movilizado tropas en uno y otro lado de los países. También ha corrido la sangre, ya que el hecho de no existir una frontera física delimitada, son muchos los campesinos de Guatemala que entran ilegalmente en Belice para cultivar en sus tierras mucho más fértiles, pero protegidas por el Gobierno del país caribeño.

Ello ha provocado la muerte desde 1999 de 10 guatemaltecos a manos del Ejército de Belice, la última en abril de 2016, cuando soldados asesinaron a balazos a un menor guatemalteco de 13 años, vecino de la localidad fronteriza del Caserío San José Las Flores de Chiquibul.

Ese día, el niño salió junto a su padre y su hermano a sembrar pepitoria en Belice, junto a la Zona de Adyacencia, donde fueron sorprendidos por soldados beliceños que los dispararon matando al menor e hiriendo en una pierna a su padre y en un brazo a su hermano. Nunca se juzgó a nadie por este suceso, más allá de un informe de la Comisión Independiente, convocada por la OEA, que concluyó que los soldados dispararon en “defensa” de un supuesto ataque por parte de los campesinos guatemaltecos. Así, los pobladores que residen en las aldeas limítrofes con Belice, son muchas veces detenidos en este país, tras ser encontrados cultivando, si bien ellos arguyen que pensaban que seguían en la parte de la Zona de Adyacencia que pertenece a Guatemala.

No obstante, son detenidos acusados de entrada ilegal, lo que les supone una condena de seis meses de cárcel conmutables con una multa de 1.000 dólares.

Por ello, son varias veces las que Guatemala y Belice se han sentado para dirimir esta situación llegando al acuerdo en 2008 de que ambos países deben celebrar su propia consulta. Sin embargo, será necesario que el resultado sea un sí mayoritario en ambos países, con independencia del número de votos. Será entonces cuando la Corte Internacional de Justicia tendrá un plazo de entre 5 y 8 años para delimitar la frontera entre ambos países, que llegan incluso a compartir en la actualidad un campo de fútbol en las localidades de El Arenal en la que una portería pertenece a Guatemala y la otra a Belice, teniendo en cuenta que por la mitad del campo atraviesa la denominada ‘línea imaginaria’.

“Tenemos que pelear para recuperar lo que nos pertenece” Desde primera hora de la mañana, la ciudadanía de Guatemala acudió a las urnas para decir un rotundo sí en la consulta. “Tenemos que luchar por nuestro país y pelear para recuperar lo que nos pertenece”, asegura Dinora Palacios, tras acudir a votar al colegio Belén, ubicado en pleno centro de la capital del país. No obstante, ya augura que la población de Belice votará que no a que la Corte Internacional de Justicia dirima el conflicto territorial, ya que “no quiere perder esa parte que es guatemalteca y que nos quitaron hace muchos años”.

En similares términos se expresó Julio Saavedra, quien remarca que “claro que me gustaría que Guatemala recuperara la mitad de Belice, porque según la historia nos pertenece”.

Sin embargo, no toda la gente que ha votado por el sí está de acuerdo en que parte de Belice vuelva a ser de Guatemala. Así, Jorge Peralta piensa que la Corte Internacional debe determinar los límites fronterizos de ambos países, pero admite que preferiría que “no recuperáramos Belice, porque realmente no hemos cuidado suficientemente este país como para tener más territorio que cuidar”.

Igual postura manifestó Silvia Orellana, quien pese a haber votado que sí, recalca que el objetivo principal de la consulta es “la paz y que no haya más violencia, para que no lastimen a nuestros vecinos que viven en el área fronteriza, porque el problema real es que en cuanto atraviesan un poquito Belice nos atacan”. Así, sostiene que solo se trata de marcar bien la frontera y “no de recuperar Belice, porque el territorio ya está cedido y las personas de ese país no quieren pertenecer a Guatemala, teniendo en cuenta que es un país libre, soberano e independiente “También ha habido tiempo para el humor.

“Yo voté por Brasil”, afirma contundente Jaime Solórzano, haciendo alusión así a la confusión del diputado del partido oficialista Frente de Convergencia Nacional, quien en una intervención en el Congreso hace unos días llegó a asegurar ante el asombro del resto de parlamentarios que “yo voy a asistir a la consulta y voy a votar por el sí como una esperanza para que Guatemala recupere Brasil, perdón, Belice, porque Belice es nuestro”.

Compruebe también

Brutal represión en Nicaragua: otros cuatro muertos tras el asalto policial a una universidad

El video dura 27 segundos, los suficientes para graficar el horror que se vivió en …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *